01 noviembre 2011

Dia de Muertos


Antes que nada quiero comentar que esta es una leyenda que lei no hace mucho, la verdad no recuerdo donde mientras buscaba leyendas de dia de muertos para una tarea de mi hermano menor y me gusto, pero hasta hoy me puse a buscarla de nuevo y la encontre en este lugar  
http://adameleyendas.wordpress.com/2010/10/14/mitos-y-leyendas-de-la-huasteca-una-leyenda-de-dia-de-muertos/  a el le doy todo el credito y si quieren leer la nota original pasen por alla, ademas de esta contiene varias leyendas mas como la de "El hombre que programo su muerte" ,que es una version similar a esta que pongo aqui, entre otras y pues sin mas preambulos les dejo la:


LEYENDA DEL HOMBRE QUE NO CREÍA EN
LA FIESTA DE TODOS LOS SANTOS


Ésta es la historia de un hombre que residía en Tampamolón. Era un hombre raro, pues no tenía muchos amigos. Vivía solo porque había evitado casarse o tener hijos; sus padres habían muerto tiempo atrás y sus hermanos habían emigrado a los Estados Unidos en calidad de mojados. Cuando se aproximaba la fiesta de Todos los Santos, siempre se ponía de muy mal humor. Año tras año, mientras los lugareños preparaban las ofrendas para los difuntos, arreglaban los altares e iban al cementerio, el hombre prefería encerrarse en su casa. Unos primos suyos le decían que era un deber participar en la fiesta y llevar ofrendas a las tumbas de sus ancestros, pero él se negaba porque no creía en esas cosas.
En cierta ocasión, toda la gente andaba muy atareada arreglando los altares y las ofrendas para colocarlas en el panteón al día siguiente, el 2 de noviembre, pero como las lluvias habían caído tardíamente, en esas fechas el hombre andaba cosechando el maíz de su milpa, por lo que le fue imposible encerrarse en su casa, como solía hacerlo. Ese día salió a trabajar a su parcela antes del amanecer con la idea de no encontrarse a nadie que le diese la misma explicación sobre lo importante que era llevar una ofrenda a sus padres y abuelos en el cementerio. Asimismo, con ese propósito se quedó hasta muy tarde en la labor, y fue hasta el ocaso que regresó a su casa con toda calma.
Iba muy sigiloso por una vereda, cuando empezó a ver que mucha gente caminaba en fila por ese mismo rumbo; se escondió detrás del matorral para que nadie lo viera. Advirtió que todos iban muy contentos y que en sus manos llevaban ofrendas. Entonces, se dio cuenta que no eran personas, sino difuntos, pues reconoció a todos y a cada uno de ellos. Primero, unos viejitos que habían sido amigos de su familia; luego, unas muchachas que habían fallecido en un accidente; después, sus abuelos, y así continuó la hilera de puros conocidos que iban muy felices con sus ofrendas de regreso al mundo de los muertos. Al final pasaron sus padres; iban muy tristes porque no llevaban ninguna ofrenda.
La escena de haber visto las ánimas de sus padres tan tristes lo afligió mucho y, al percatarse de su error y egoísmo, fue corriendo a su casa a preparar una ofrenda. Pero ya era demasiado tarde: tendría que esperar todo un año para que los difuntos volvieran al mundo de los vivos. Entonces, se cuenta que fue tanta la angustia que este hombre sintió durante varios días, que se murió de tristeza.



Pasando a otras Cosas dentro de la misma Festividad el grupo Juvenil donde Pertenesco (Genexis) participo en un concurso de altares de muertos, estubo muy padre, no ganamos nada pero fue un rato de buena y sana convivencia de hecho la foto primera es nuestro altar y mas abajo los demas altares:









Espero les haya gustado la leyenda y Gracias por detenerse a leer

Hasta la proxima!!!